«Taller K» de Cornvcopia con Sandra Martínez y Ana Alarcón

Bienvenidos a la sesión inaugural de Taller K, un taller (en palabras del presentador Pedro J. Plaza) con K de Kreación, de Kultura, de Katarsis. Este nuevo espacio es, junto con Entrevisto y oído, Aula de Pensamiento y la PosTertulia, una de las secciones que forma parte de la reformada Cornvcopia.

Taller K surge con la idea de dar cabida a la faceta más rompedora de nuestro proyecto, acercándole al público la creación en vivo. Y esta sección, para empezar de la mejor manera posible, se inaugura con la presencia no de una, sino de dos artistas: por un lado, la fotógrafa Ana Alarcón y, por otro, la ceramista Sandra Martínez. El encuentro, donde se proyectaron imágenes de la obra de ambas invitadas, fluyó mezclando en un diálogo continuo las aportaciones de las protagonistas, del presentador y del público y nos ofreció la oportunidad de ver cómo un bloque de arcilla gris se transforma en arte entre las manos adecuadas.

Empezamos con Ana Alarcón. La artista, de 21 años, realizó el ciclo formativo de Grado superior de fotografía en la Escuela de arte de san Telmo y, posteriormente, llevó a cabo el Postgrado de Imagen científica en la Universidad de Alcalá de Henares. En la actualidad ejerce de fotógrafa en eventos y en las excursiones en barco que una empresa turística organiza desde el puerto de Málaga.

El primer proyecto que nos muestra consiste en una suerte de diario donde se han ido recogiendo imágenes de gentes y lugares importantes para la autora. Sin embargo, las fotografías no se quedan en el ámbito de lo personal porque, al mismo tiempo, existe una voluntad de trascendencia, de universalidad, que se aprecia en que los elementos y las experiencias retratados son de tal naturaleza que el espectador los puede sentir como suyos. En cuanto a la técnica, señala que sus instantáneas, como prácticamente todas las de cualquier fotógrafo, tiene una posproducción (actividad que, según dice, le gusta mucho) aunque, al mismo tiempo, cree que el mundo ya es lo suficientemente bello como para tener que modificarlo.

Nuestra segunda invitada es, como dijimos, Sandra Martínez. Nacida en Caracas (Venezuela), realizó los estudios de cerámica también en la escuela de san Telmo de Málaga y un curso de cerámica artística en Italia. Es profesora de cerámica en la universidad popular de Torremolinos desde hace 35 años, profesión que compagina con una carrera artística que comenzó en 1984. Ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales. Asimismo, es autora de varias piezas ubicadas en espacios públicos de Alhaurín de la Torre y el parque del Oeste de Málaga.

Aunque su obra busca la máxima contemporaneidad, mezclando habitualmente materiales y texturas, hoy nos ha traído un poco de arcilla y, con su torno, ha querido mostrarnos un tipo de creación que, según ha podido comprobar en sus clases, todavía provoca sensaciones muy especiales a quien se encuentra con ella por primera vez, a pesar de llevar practicándose miles de años.

Para Sandra la cerámica es la forma más antigua de construir un espacio y, por lo tanto, de arquitectura. Recuerda que en Mesopotamia las primeras casas eran al principio de barro, más tarde de ladrillos de adobe y, finalmente, de ladrillos cocidos. Según ella, el hombre transformaba así, mediante la aplicación del fuego, la arcilla en piedra. Y añade que, en la fotografía, es la luz el agente causante de dicha transformación.

A medida que el taller se desarrollaba, el público fue participando y planteando preguntas interesantes: ¿Qué es lo que consideras objetividad visual? ¿Existe un tipo de mercado para esta cerámica artística? ¿Alguien puede vivir realmente del arte? ¿Qué función cumplen las galerías?

El segundo proyecto de fotografía de Ana se titula Viento cruzado. Es el más reciente y surgió de una exposición colectiva que, sobre el tema La aventura de volar, tuvo lugar en Churriana durante el pasado septiembre. Las fotografías nacieron teniendo como referencia unos versos de Pedro J. Plaza, el presentador del propio Taller K, quien nos lee dos poemas (Volabas y Bien de alturas) al tiempo que se proyectan las imágenes a las que acompañan.

Sandra, por su lado, deja el torno donde ha creado ante nosotros un precioso cuenco de arcilla y nos habla de su obra en gran formato mientras se exponen imágenes de sus obras. Según relata, el proceso de elaboración se parece al que ha de seguir un arquitecto para llevar a cabo su proyecto. Y, si tenemos en cuenta que en una de las obras se invirtieron mil kilos de arcilla, no es de extrañar que cuente con un equipo de colaboradores que incluye tanto a herreros de talleres industriales como a personas que le ayudan con la cerámica.

La última pregunta la plantea, de nuevo, alguien del público: ¿Qué tal llevas lo de desprenderte de tus obras? La cuestión no deja lugar a dudas y ambas artistas coinciden en la respuesta: cuanto más sentimiento se le pone a la obra, más cuesta desprenderse de ella.

Puedes ver el vídeo completo del encuentro a continuación:

 

Autor: Adrián González da Costa

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