Nelson Velázquez: «Más allá del objeto. Arquitectura y Diseño»

Más allá del objeto. Arquitectura y Diseño
Por Nelson Velázquez

“La habilidad de Rebajes radica en su capacidad para reducir las formas a sus valores esenciales”. José Gómez-Sicre. (1)

Los años 30 del siglo XX reciben a la sociedad estadounidense sumida en la Gran Depresión económica. Es en ese contexto que en 1932, en la pobreza, recién casado y viviendo de la caridad de un amigo, Frank Rebajes acude al llamado que hace el Whitney Museum a una feria artística y artesanal en el Washington Square. El evento surge como forma de apoyar a los artistas locales durante la crisis. Tal era el golpe económico en esos días, que algunos intercambian arte por productos y servicios, mientras que el gobierno crea el Programa Federal de Arte, otorgando subsidios y comisiones. “Aunque sonara bien, los artistas tenían suerte si se iban con más de un par de dólares» (2). Rebajes cuenta que hizo 30 dólares en esa feria, de la mano de la directora misma del Whitney.

Si se considera Washington Square como el espacio donde es descubierto Rebajes, el artista, ese mismo año, en un callejón cercano, entre el número 184 y 186 de la calle 4ª Oeste en Greenwich Village, es donde nace Rebajes, la leyenda. Aquí tiene lugar el comienzo de un itinerario de vida. La pareja alquila el angosto espacio, cubierto con una lona, creando su primer taller-tienda. Incorporan tramos en uno de los lados donde exhibir las piezas y duermen sobre periódicos en la parte trasera, donde existía ya un pequeño baño (1). Con ese humilde acto, Rebajes se convierte en lo que muchos consideran el primer orfebre/artesano modernista en establecer un estudio en Nueva York.

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«Taller K» de Cornvcopia con José Ignacio Díaz Pardo

El pasado mes de noviembre tuvimos la ocasión de charlar con José Ignacio Díaz Pardo dentro del espacio del Taller K de Cornvcopia, presentado por Juan Ceyles y José de la Calle.

José Ignacio Díaz Pardo (arquitecto, pintor y doctor en Teoría del arte), quien fue en su día presidente de la Fundación Generación del 27 y miembro de la comisión de cultura del colegio de arquitectos de Málaga y de Andalucía Oriental. Invitado a la primera PosTertulia, donde habló de la relación entre Cuadro-ventana, muro, ciberespacio”, en esta ocasión ha venido a compartir sus ideas acerca de El logos del espacio arquitectónico, es decir, sobre cómo, a través de la arquitectura puede llegar a conocerse un ente tan complejo como es el espacio.

1.El marco teórico

Según Díaz Pardo, el grado máximo que podemos alcanzar en los procesos de intelección es el del conocimiento consciente. Y el método que tiene el ser humano para comprender aquellos fenómenos externos a sí mismo es el empleo del logos.

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Rafael Torán: «El corazón del silencio. Miguel Romero Esteo»

El corazón del silencio. Miguel Romero Esteo
Rafael Torán

A menudo intentamos justificar las incomprensiones arremetiendo contra el pasado. Lo diseccionamos, lo analizamos y jugamos a buscar una explicación que nos consuele.

A veces lo estudiado, aunque lleve un nombre propio singular, es más un colectivo, un movimiento, una generación que ha sido expulsada de donde creemos nunca debió haberlo sido.

Tal vez desde que salió corriendo de niño una noche de Navidad con su familia atravesando los montes de Sierra Morena, camino de Ciudad Real o de algún lugar que le salvara de la guerra civil, comenzó a entenderse un rebelde.

Jugó con Dios y lo vomitó, no respetó protocolos institucionales, se erigió heterodoxo por mérito propio, revolvió los orígenes de Europa, no aceptó camarillas profesionales, prefirió la irascibilidad, el genio y la obligada y coherente soledad.

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Alberto Granados: «Boabdil de Antonio Enrique»

Boabdil de Antonio Enrique
Alberto Granados

 

BOABDIL, el principe del día y de la noche.
Ed. Dauro. Granada. Año 2016.
Antonio Enrique: “Boabdil, el príncipe del día y de la noche”

 

Pese a lo que pueda decir su partida de nacimiento, Antonio Enrique es, fundamentalmente, un hombre del Barroco: amplísimo dominio del lenguaje del los Siglos de Oro, trasfondo lleno de pesimismo barroco, utilización de los tópicos de la época (ubi sunt o carpe diem), etc.

Quien no crea esta extravagante aseveración que lea su “La espada de Miramamolín”. Es también un documentalista excepcional: no consigo explicarme qué fuentes consulta para ambientar sus novelas historicistas, pero se le ve un dominio del dato, una vastísima cultura y un manejo de las situaciones históricas que remiten a una idea hoy olvidada: su erudición. Que el incrédulo lea su novela “El discípulo amado”. Es, así mismo, un fabuloso creador de atmósferas literarias, ambientes a los que sabe dotar de un aura mágica pocas veces conseguidas en la novelística. Para quien lo dude, una recomendación: “El hombre de tierra”. Y conoce la Alhambra como la palma de su mano. Quien mantenga dudas al respecto, que consulte su “Tratado de la Alhambra hermética”, en que nos acerca a los aspectos esotéricos del conjunto monumental nazarí.

Con estos fundamentos, mi admirado Antonio Enrique acaba de dar a la imprenta su novela Boabdil, el príncipe del día y de la noche (Granada, Dauro, 2016), que recorre desde dos puntos de vista distintos toda la dinastía nazarí, centrándose especialmente en la figura de su último sultán, el perdedor de la grandeza de su genealogía.

La primera parte arranca con una imagen de una enorme plasticidad narrativa: en febrero de 1492, tras haber rendido Granada, Boabdil asiste a la exhumación de los reyes, reinas, príncipes y hasta concubinas de su estirpe. Tiene que llevárselos de noche para enterrarlos mirando a La Meca en el apartado rincón de Mondújar. Con ello evitará que los cristianos profanen a los veinticuatro sultanes que construyeron el último reducto del Islam y el soberbio ámbito de la Alhambra. La aparición de los distintos cadáveres permite a Boabdil una larga reflexión sobre la grandeza de su familia. Una gloria construida a base de traiciones, degollinas, ambiciones, batallas, alucinaciones, sexo y riqueza. En efecto, entre los veintitrés sultanes que le precedieron, hubo ambiciosos y abúlicos, ensimismados, obsesionados con el poder o con el estudio de la astronomía, el culto por los caballos, obsesos sexuales… Boabdil, al codearse con sus muertos recurre inevitablemente al tópico barroco del ubi sunt: ¿dónde quedó la grandeza de su familia, definitivamente barrida por los Reyes cristianos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón? ¿Qué fue de tanta belleza, tanta pompa y tanta majestad una vez llegada la derrota? La larga reflexión adquiere un tono patético, realmente poético y magníficamente resuelto, hasta el punto de que el lector paladea la sensación de la incontestable derrota, la desposesión y la pérdida de ese paraíso que había sido la Alhambra.

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Juan Gavilán: «James Joyce: La obra de un escritor exiliado»

James Joyce. La obra de un escritor exiliado
Juan Gavilán

Para cualquier persona de cultura media, aunque no participe de la devoción ardiente de los joyceanos, viajar a Dublín significa una experiencia entrañable sólo por contemplar la posibilidad de conocer la ciudad donde nació y vivió Joyce. Al parecer, y con el paso del tiempo, se ha producido una entente cordial entre la ciudad y el escritor. El novelista se ha convertido en un símbolo privilegiado que permanece presente en las calles que marcan el recorrido de Bloom. Y, sin embargo, no siempre fue así. La propaganda publicitaria esconde una realidad absolutamente distinta adaptada a las necesidades del turismo. La relación entre Joyce y la ciudad estaba llena de incomprensión. Joyce consideraba a Dublín el centro de la parálisis, una sociedad sifilítica y hemipléjica. De hecho, decidió exiliarse e irse de Irlanda con destino al continente europeo.

El escritor maldito, el exiliado, la persona que huyó espantada de Dublín y que no volvió a vivir nunca en Irlanda, se ha convertido por los caprichos de los turoperadores en uno de los reclamos publicitarios y turísticos por excelencia. Sería un error imperdonable ir a la ciudad y no visitar la farmacia, además de comprar el mismo jabón con aroma de limón que compró Bloom, aunque no se logre comprender el valor simbólico de ese jabón errante que va de bolsillo en bolsillo y que constituye uno de los marcadores estructurales de la novela. Es imposible volver de la ciudad sin haber oído hablar del Bloomsday.

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Descarga gratuita de nuestros libros digitales

Con motivo de la difícil situación que estamos viviendo, desde El Toro Celeste queremos aportar lo que esté en nuestra mano para que los días sean más amenos y productivos. Por ello, durante este tiempo puedes descargar de forma gratuita todos los libros y revistas de nuestro Catálogo.

Los eventos semanales programados desde el espacio de Cornvcopia quedan aplazados hasta que las autoridades y la situación nos permitan reanudarlos; no obstante seguimos trabajando en nuestra agenda. No le pierdas la pista a nuestras redes, seguimos en activo publicando reseñas y vídeos de eventos anteriores y material diverso para que disfrutes de la cultura, el arte y el pensamiento desde casa, y para que este encierro te resulte más llevadero hasta nuestro próximo encuentro.

¡Salud, amigos! Pronto lo habremos superado.

Siempre con el apoyo de la Fundación Unicaja

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«Aula de Pensamiento» de Cornvcopia con Andrés Villena Oliver

El próximo martes 10 de marzo contaremos con el Doctor en Sociología Andrés Villena Oliver en el «Aula de Pensamiento» de Cornvcopia, sesión que será moderada por Juan Gavilán y Jesús Baena y donde reflexionaremos sobre las redes de poder en España, en tanto que, en palabras de nuestro invitado, «constituyen un fenómeno más perjudicial y peligroso que el de las puertas giratorias». El evento será a las 19:30h en la Sala de Juntas del Rectorado de la Universidad de Málaga. Puedes conocer más información sobre Andrés Villena en este enlace. ¡Te esperamos!

Con el patrocinio de Fundación Unicaja.

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